biblioteca ies guadarrama

Dos poemas y una narración

Para finalizar la serie de publicaciones de alumnos y alumnas del centro durante el confinamiento, os proponemos la lectura de varios escritos de Beatriz Esteban de 4º ESO, dos poemas y una una breve narración con final sorprendente .

Bea, ¡gracias por compartir! Y desde la biblioteca de tu instituto te animamos a que no dejes de escribir.

Qué bonito es volver a volar,
Crear sin límites y sentirlo dentro
Igual que al principio
Tener esa sensación de estar viviendo.

Lo siento cerca, muy cerca,
Y al fin llega de nuevo,
Una ráfaga de aire fresco
Que emociona y deslumbra como luz en la oscuridad
Sin miedo por hacer notar su presencia.

Echaba de menos respirar sin agobio
Dormir sin preocupación
Y reír a carcajadas con alguien
Que gusto da tener a personas así
Que hacen sentir todo esto,
Personas así como tú.



 

Quiero crear algo nuevo,
Ser capaz de volar sin la necesidad de estar durmiendo.
Verme reflejada en el espejo,
Y verme como una obra de arte.

Crear magia con lo que digo,
Seguir creyendo en mí alrededor,
Sentir lo que pienso,
Amar lo que hago,
Tener lo que quiero.

Crear un vacío de locura,
Basándose en la verdad,
Soñar despierta mientras duermo,
O sentirme viva mientras muero.

No hay opción,
Crea, expresa, sueña,
Si no lo haces marchitarás,
Te romperás,
Y no podrás volar.



 

Bajé la ventanilla para respirar el aire fresco de enero. Llevábamos cinco horas de viaje, Marlo estaba dormido sobre las piernas de Igai, mientras que mi hermano acariciaba al pequeño mastín miraba por la ventana del coche escuchando música a un volumen tan elevado que casi podía escucharla. Mamá estaba dormida mientras que papá conducía, y a su vez yo disfrutaba de un silencio relajante y cómodo que pocas veces podía darse en nuestra familia.
Al cabo de hora y media después, mi padre nos despertó para bajar a comer en una
hamburguesería situada prácticamente al pie de la carretera. Igai cogió la correa y ató al perro, salimos los cinco del coche y nos dirigimos al interior del restaurante, pedimos la comida y salimos fuera para sentarnos en las mesas de picnic y así hacer compañía a Marlo, desenvolvimos la comida, añadí kétchup y mostaza, quité el tomate y me la comí rápido. Fui al baño mientras que los demás terminaban su almuerzo. Al entrar a este un chico se dio la vuelta y me miró extrañado, se subió rápido la bragueta del pantalón y me dijo:

-Creo que te has confundido de puerta.

Me quedé sumisa en una sensación de vergüenza y de humor propio, le pedí perdón, salí del baño del sexo opuesto y me empecé a partir de risa. Acabado mi ataque de carcajadas entre al lavabo correcto y momentos después me subí al coche. Esta vez mi padre decidió dormir y que fuese mi madre la que condujese, ella ya estaba descansada y podría hacerlo sin problema. Tras arrancar el coche reflexione sobre lo ocurrido en el aseo, pensé en qué pasaría si yo, aun siendo chica, me sintiese chico, seguramente tanto
humor no me causaría. 

Pensé en la frustración que debió sentir Igai cuando comenzó su cambio de género, cuando pasó de ser Ijada a ser Igai. Sentí lástima y rabia, así que me acurruqué en su brazo hasta quedarme dormida de nuevo. 
Cuando llegamos a nuestro primer destino, Santander, fuimos al alojamiento, estaba a un par de horas de la ciudad, en un pueblo llamado Añezo, cerca de un desfiladero, nos asignaron nuestras habitaciones, nos enseñaron todo el recinto y donde desayunaríamos los próximos dos días.
Tras el tour por la casa y su finca, subimos a la habitación para ducharnos, cogimos la ropa y nos vestimos para bajar a cenar. Nos sirvieron la cena, una ensalada césar para mamá, una ración de pulpo para papá, y una pizza para compartir. Me costaba recordar cuanto hace que no pasábamos una cena tan divertida como aquella, mamá estaba feliz escuchando las anécdotas de cuando ella y papa eran jóvenes, nosotros nos reíamos mucho cuando contaba la historia de su pedida de mano y el tropiezo en la fuente. Era bonito. Lo echo de menos.
Al acabar de cenar decidimos salir a dar un paseo por el tremendo jardín. Mientras que Marlo correteaba de un lado a otro, y nuestros padres hablaban del siguiente destino, Igai y yo nos acercamos a una fuente situado delante de la gran mansión para alojarse.
No sentamos a hablar de todo lo ocurrido durante el viaje, y lo que nos gustaría hacer en los próximos días. Vimos a una chica y aun chico que parecían hermanos. Nos acercamos a ellos:

-Hola, ¿sois de por aquí cerca?, no me sonáis-. Dijo ella con cara de no haber visto a gente
desde hace tiempo. Nos sentamos tras oír los bonitos nombre de Adara y Marco, charlamos durante horas oyendo la fuente de fondo, viendo a los perros de otros huéspedes jugar con el nuestro, e incluso acabamos contando anécdotas como si nos conociéramos de siempre.

Nos llamó mi padre para ir a dormir, subimos a la habitación, y mientras que nuestros padres dormían en la pared adyacente, nosotros dos opinamos de los hermanos. Nos dijeron que eran mellizos, así que decidimos llamarles así cuando queramos referirnos a los dos por igual.
Me desperté poco después de haberme dormido completamente. Había un ruido, alguien
tirando piedras a la ventana. Con miedo desperté a Igai, este abrió la ventana y vio la silueta de dos jóvenes similares a los mellizos. En efecto, eran ellos.
Tras dudar un buen rato decidimos coger el abrigo, y a hurtadillas, con cuidado y de forma silenciosa abrimos la puerta y bajamos a donde nos esperaban. Al encontrarnos con ellos nos llevaron a un granero viejo y antiguo que estaba detrás de la piscina, al otro lado del recinto.
Cuando quisimos llegar allí, estábamos empapados por el riego automático, suerte que había sudaderas viejas con el nombre del alojamiento y un numero de contacto en la parte delantera, estaban en una caja, debía de ser una estrategia de márquetin que no salió del todo bien y decidieron guardarlas para no perder la inversión. El granero era grande, de un color rojizo algo desgastado y una puerta metálica con una cadena y un candado atado a ella. Adara se acercó e introdujo la llave en el candado. Al entrar se podía ver una gran cantidad de paja a los lados, si levantabas la vista un poco más, estaba medio aguardillado de madera blanca que nos acompañaría durante esos días.

Diario del coronavirus XI

Nerea López de 2º Bachillerato nos deja también leer su diario del coronavirus. Fijaos cómo ha jugado con la portada de El diario de Ana Frank cambiando la foto y el nombre . Dejamos un fragmento que sintetiza lo que seguro hemos sentido todos durante el estado de alarma.

Creo que el lado positivo que está sacando de nosotros esta situación, es el hecho de ser más humanos y solidarios con los demás, y nos está enseñando a valorar todo aquello a
lo que no le dedicabas ni la más mínima importancia.
¿Desde cuándo se echaba de menos ir a la peluquería? ¿Cuándo hemos tenido tantas ganas de ir a pasear? ¿Y de ir a cenar a algún sitio? Son mínimas cosas que conforman
nuestra suerte en la vida. Somos tan afortunados de poderhacer tantas cosas, que no lo sabemos valorar. Y por ello, cuando todo esto pase, que sé que cada día estamos más
cerca de conseguirlo, no voy a decir que no a ningún plan por pereza, y voy a saber
aprovechar absolutamente todo, hasta ver una florecilla por el campo.
Es increíble que tenga que venir una pandemia para que verdaderamente valoremos lo
importante de la vida. Y también, que nos enseñe a cuidar más la naturaleza, ya que ahora todo está como debería de haber estado hace mucho tiempo, libre y sin contaminación.

Lee aquí el diario: Mi vida en épocas de pandemia – 

 

Diario del coronavirus X

Ayer anunciamos el final de estos diarios, pero tenemos nuevos permisos para publicar y, por supuesto, no vamos a desaprovechar la estupenda ocasión de continuar leyendo qué pensaron y escribieron nuestros alumnos y alumnas durante el confinamiento.

Os dejamos las palabras de Emma Fernández de 1º Bachillerato, una alumna que, nos consta en este blog, escribe muy bien.

¡Gracias Emma por compartir tu diario!

Día tras día, las horas pasan. Cada segundo, cada minuto, cada hora, cada día, cada semana, cada mes, que hemos vivido entre cuatro paredes. Miles de historias detrás de todas las ventanas unidas cada día en un aplauso. Momentos determinates en la historia de la humanidad, y generaciones evolucionado y creciendo en estos momentos. Se han ido vidas en este camino pero vienen tiempos nuevos que juntos afrontaremos día tras día.

Con estas palabras, termina Emma su diario, léelo íntegro aquí:

DIARIO DURANTE LA CUARENTENA Emma Fernández Rocha 1ºBach D

 

Diario del coranavirus VIII y final

Terminamos hoy la selección de diarios del coronavirus que hemos venido realizando en este blog. Agradecemos a todos las aportaciones, muchos diarios no se han podido publicar por respeto a los propios autores  y autoras que así nos lo han pedido. A todos los que habéis escrito un diario ¡gracias!

Y queremos que el último diario sea de alguien que pronto será antigua alumna del centro pues finaliza sus estudios de bachillerato. Te deseamos a ti, María Montejano, y toda tu promoción mucha suerte en vuestro futuro ya lejos del IES Guadarrama.

Diario de María MontejanoDiario de MaríaHemos seleccionado

POESÍA PARA LA CUARENTENA XIV

Hoy terminamos estas poesías para la cuarentena que nos han estado acompañando los últimos meses de curso con dos poemas excelentes grabados por Miquel Hernández de 4ºESO que puedes escuchar pinchando en los títulos del poema.

Estoy cansado

Estar cansado tiene plumas,
tiene plumas graciosas como un loro,
plumas que desde luego nunca vuelan,
mas balbucean igual que loro.

Estoy cansado de las casas,
prontamente en ruinas sin un gesto;
estoy cansado de las cosas,
con un latir de seda vueltas luego de espaldas.

Estoy cansado de estar vivo,
aunque más cansado sería el estar muerto;
estoy cansado del estar cansado
entre plumas ligeras sagazmente,
plumas del loro aquel tan familiar o triste,
el loro aquel del siempre estar cansado.

Si el hombre pudiera decir

Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero,  porque no he vivido.

 

 

POESÍA PARA LA CUARENTENA XIII

Claudia Figueredo de 1º Bachillerato recita el poema La voz del poeta frances Charles Baudelaire.

Puedes escucharlo aquí 

LA VOZ

Se encontraba mi cuna junto a la biblioteca,
Babel sombría, donde novela, ciencia, fábula,
Todo, ya polvo griego, ya ceniza latina
Se confundía. Yo era alto como un infolio.
Y dos voces me hablaban. Una, insidiosa y firme:
«La Tierra es un pastel colmado de dulzura;
Yo puedo (¡y tu placer jamás tendrá ya término!)
Forjarte un apetito de una grandeza igual.»
Y la otra: «¡Ven! ¡Oh ven! a viajar por los sueños,
lejos de lo posible y de lo conocido.»
Y ésta cantaba como el viento en las arenas,
Fantasma no se sabe de que parte surgido
Que acaricia el oído a la vez que lo espanta.
Yo te respondí: «¡Sí! ¡Dulce voz!» Desde entonces
Data lo que se puede denominar mi llaga
Y mi fatalidad. Detrás de los paneles
De la existencia inmensa, en el más negro abismo,
Veo, distintamente, los más extraños mundos
Y, víctima extasiada de mi clarividencia,
Arrastro en pos serpientes que mis talones muerden.

Y tras ese momento, igual que los profetas,
Con inmensa ternura amo el mar y el desierto;
Y sonrío en los duelos y en las fiestas sollozo
Y encuentro un gusto grato al más ácido vino;
Y los hechos, a veces, se me antojan patrañas
Y por mirar al cielo caigo en pozos profundos.
Más la voz me consuela, diciendo: «Son más bellos
los sueños de los locos que los del hombre sabio».

Diario del coronavirus VIII

Marina Pascual de 1º de bachillerato narra su experiencia durante el confinamiento. Muchos de los que formamos la comunidad educativa del IES Guadarrama hemos celebrado nuestro cumpleaños durante el estado de alarma, por eso destacamos el día en el que Marina resume su cumpleaños.

DIARIO CUARENTENA MARINA PASCUAL .docx

Te escribo hoy, que me veo con ganas. Ya son diecisiete primaveras las que cumplo hoy, y aunque hay un sabor agridulce en el aire, cada día tengo más claro lo especiales que son todas y cada una de las personas de las que me rodeo.

Hoy he querido dejar un poco de lado la realidad, aunque sea tan difícil en estos momentos. Me han llenado mucho los mensajes que he recibido, y la tarta que ha encargado mi familia estaba deliciosa. Es verdad que son los pequeños detalles los que más cuentan.

Se me ha llenado la boca de gracias en el día de hoy, me fascina el poder que tienen las palabras de cambiarte el día, de ponerte todo más fácil. He echado de menos ver a todos sonreír y poder abrazar a mi abuela como en cada cumpleaños, o invitarla a comer a casa y que me recuerde lo mayor que estoy y lo mucho que he crecido. Aun así, las videollamadas incesables llenas de recuerdos de mi infancia con mis amigas, han estado más que a la altura. Ellas saben hacerlo todo diferente, y lo diferente es especial.

No quiero hablarte de nada que no sea bonito hoy, aunque mi cabeza cada día esté más llena de miedo, y una vez más, de incertidumbre.

Aquí puedes leerlo completo DIARIO CUARENTENA MARINA PASCUAL 

Diario del coronavirus VII

Hugo Hernández de 1º ESO nos cuenta en su diario situaciones cotidianas durante su confinamiento.

Día 30 de Abril

El pasado domingo 26 de abril todos los niños menores de 14 años pudimos salir una hora a la calle para dar un paseo, o hacer deporte. Mi hermano fue con mi padre y mi madre conmigo. Mi madre y yo pasamos por el parque de las cigüeñas, salimos a la carretera de Cercedilla y volvimos a entrar en el pueblo pasando por el ayuntamiento y luego regresamos a casa no nos encontramos con mucha gente. Me sorprendí de todo lo que había crecido todo las plantas, la hierba, …

Para leerlo completo, aquí pincha aquí. DIARIO_Hugo

Diario del coronavirus VI

Querida Katrina:

El tiempo acompaña a nuestro estado de ánimo, cada día el cielo se encuentra cubierto por grises nubes, pero es mejor así. Ya no sé qué contarte, todo es igual, todo es desesperante, ya ni a las ocho se escuchan aplausos…Intentamos mantener la cordura en una pandemia que es de locos, intentamos mantenernos fuertes por nosotros y por los nuestros, intentamos ver el lado positivo. Ayer fue un día especialmente triste para mí y mis compañeros, ayer deberíamos habernos graduado...

 

Estas palabras pertenecen al diario escrito por Patricia de Castro de 2º de bachillerato. No dejéis de leerlo (Querida Katrina por Patricia de Castro García) .  Este diario refleja  perfectamente los distintos estados de ánimo por los que casi todos hemos pasado: las tareas interminables, la ausencia de los amigos, el entusiasmo de los aplausos y encuentros a las 8 de la tarde, el miedo al futuro, el sinsentido de tantas cosas…  

¡Gracias Patricia por compartirlo!

Diario del coronavirus V

J.G. Bayas de 4º ESO comienza su diario diciendo que el instituto se cerrará quince días, eso se nos dijo en principio, hoy ya sabemos que la situación ha sido muy diferente.

Día 1

 Hoy desde las 20:00 no he parado de recibir mensajes sobre que una enfermedad llamada Coronavirus se está expandiendo más de lo normal, por esta razón mi instituto y varios más van a cerrar durante 15 días, mañana será el último día que tendré que ir para que me expliquen qué hacer y para que los profesores me tranquilicen, o eso espero.

Puedes leer cómo continúa pinchando aquí J.G. Bayas_diario.

 

 

A %d blogueros les gusta esto: